Transparente es el cielo del norte,
un palacio de cristal sobre la arena.
Allí la luz se cocina a fuego lento,
en el gran caldero de la Vía Láctea.
El infinito nos mira sin prisa,
el tiempo se vuelve destello y ceniza.
Sabor a galaxia, a noche, a desierto,
el cosmos entero despierta.
ESTE PROYECTO FUE POSIBLE GRACIAS A LAS PERSONAS QUE CREYERON EN ÉL.
ESTE ES EL RESULTADO DE INNUMERABLES MANOS, MENTES CREATIVAS Y UN COMPROMISO COMPARTIDO POR LA EXCELENCIA.
A CADA ESPECIALISTA, DOCENTE, ESTUDIANTE, COLABORADOR Y PATROCINADOR,
GRACIAS POR SER PARTE DE ESTE CAMINO.